Ídolos...

Crecí observándolo desde lo impenetrable de su omnipotencia, con su mirada sagaz pegada a mis espaldas y su voz que era capaz de mandar sobre todo mis actos.

Crecí temiendole, adorándole, odiandole y admirándole, criticando su dureza pero en lo mas profundo deseando algún dia tener su fortaleza.

Amor y odio se fundieron en su sola persona, tomo tanto de mi y yo tanto de ella que ya no se vislumbraba el limite entre los dos , nos difuminamos a tal punto que no se distinguía mi comienzo ni su fin.

A pesar de todo le era leal , a veces inconscientemente, grande fue mi aturdimiento cuando le vi bajar la cabeza y su cuerpo retorcerse del dolor, reconocí mi agonía en su rostro y vi a mi pilar cayendo de rodillas acabando con todo lo que conocía.

Lo vi gritar, arrastrarse, suplicar, aruñar y sollozar, implorándole a la providencia un poco de piedad , una ingenuidad de ese tipo en alguien de su clase era impensable, hasta yo sabia que cuando las tinieblas arropan a alguien los mismos ángeles retroceden 

Mi ídolo esta destrozado, se desmorono , en un segundo lo alcanzaron todas las miserias del mundo, ya no era magnifico, era igual que yo, o menos que yo...

Comentarios